Ochenta años de soledad: “La sociedad no se fija en quién está al lado”
Francisco Blanco, un octogenario ciego que vive en Madrid, se enfrenta a una profunda soledad. A pesar de haber vivido 42 años con su esposa, quien falleció hace 13 años, él reconoce que su sensación de aislamiento comenzó en la infancia. Como hijo único en un entorno que no supo cómo manejar su discapacidad visual, se sintió solitario desde muy joven.
Actualmente, su hogar, que compró junto a su mujer, sigue decorado tal como ella lo dejó, lo que le da un aire de nostalgia. Para aliviar su soledad, cuenta con tecnología de voz, como Alexa y Siri, que intenta interactuar con él, aunque a menudo no logra entender sus preguntas. Según el Barómetro de la soledad no deseada en España 2024, la situación de Francisco no es única: aproximadamente la mitad de las personas con discapacidad en el país se sienten solas, al igual que uno de cada cinco miembros de la población general.
Estas estadísticas han impulsado al Gobierno español a planear una estrategia estatal para abordar la creciente problemática de la soledad, con un enfoque especial en aquellos más vulnerables. Esta estrategia se discutirá en una reunión del Consejo de Ministros. A través del ejemplo de Francisco, se pone de manifiesto la importancia de reconocer y atender las necesidades emocionales y sociales de las personas mayores y con discapacidad, que a menudo se ven invisibilizadas.