Los rusos siguen comprando Zara (de contrabando)
En otoño de 2025, la guerra en Ucrania ha entrado en su cuarto año. A pesar de que Inditex, dueño de marcas como Zara, Stradivarius y Bershka, se retiró del mercado ruso en 2022, estas prendas siguen llegando a los consumidores rusos. En las tiendas de la cadena Tvoe, se lanza un anuncio con un tono discreto, sugiriendo que estas marcas han vuelto, aunque se trata de un secreto a voces. Las prendas, aunque más caras y con menor variedad, logran llegar a Rusia a través de vías alternativas. Esta situación pone de manifiesto la compleja dinámica del mercado en medio de un conflicto que ha reconfigurado las relaciones comerciales y el acceso a productos occidentales en el país. A pesar de las sanciones y el éxodo de empresas internacionales, la demanda de marcas conocidas persiste en la sociedad rusa, lo que provoca que estas firmas encuentren maneras ingeniosas de mantenerse presentes, aunque de forma limitada. La historia refleja cómo el consumismo y la cultura de marca continúan ejerciendo influencia, a pesar de las circunstancias políticas y económicas adversas.