La tentación de abandonar

Comparte en:

Cada año, observo cómo un grupo de amigos y conocidos abandona el mundo audiovisual, algunos con tristeza y otros con alivio. La permanencia en esta dura industria, especialmente en el cine, no depende del talento, sino de la capacidad de resistir. Muchos que continúan afirman haber llegado allí gracias a sus méritos, omitiendo la influencia de sus conexiones familiares o amistades en el sector. La realidad a menudo incluye historias no contadas sobre privilegios, como el padre notario, la madre periodista de renombre, o familiares que trabajan en grandes empresas del medio.

El contexto es complicado, y aunque todos enfrentan dificultades, la “frialdad” del sector impacta de manera desigual entre los unos y los otros. Lo que se presenta como esfuerzo individual por parte de quienes permanecen es frecuentemente solo una parte de la verdad. Los que se van y los que se quedan no siempre son quienes uno podría imaginar basándose solo en el talento. Esta industria redobla la presión emocional y profesional, y muchos se ven obligados a cambiar su trayectoria, ya sea por desilusión o por la necesidad de buscar oportunidades en otro lugar. Aunque hay un respeto hacia los que luchan y se quedan, la realidad es que todos enfrentan retos y comentarios en torno a sus elecciones, recordando que el camino no es lineal, sino lleno de altibajos y circunstancias propias de un entorno competitivo.


Comparte en:

Entradas Relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *