Irene Montero denuncia que las protestas contra el Gobierno pretenden «lavar la imagen de la derecha golpista»
Un día después de que el PP congregara en Madrid a 40,000 personas para exigir elecciones anticipadas al presidente Pedro Sánchez, la izquierda contraatacó. Irene Montero, exministra de Igualdad y actual presidenta de Podemos, criticó la movilización de la derecha, acusándola de intentar «lavar su imagen de golpista» por las manifestaciones que surgieron tras la condena del fiscal general del Estado y el encarcelamiento del exsecretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos. Durante un desayuno informativo en Madrid, el eurodiputado también señaló que el verdadero problema en España no es la diversidad de opiniones, sino una derecha que busca concentrar todo el poder en sus manos y que ya no se siente cómoda con la alternancia política. Este clima de tensión entre las fuerzas políticas refleja una polarización creciente, en la que cada bando intenta posicionar su discurso ante la opinión pública. La respuesta de la izquierda a las manifestaciones de la derecha subraya la disputa por el relato sobre la situación política en el país, revelando las diferencias fundamentales sobre el futuro de la democracia en España. La confrontación entre ambos bloques políticos no solo subraya la intensidad del desacuerdo, sino que también plantea interrogantes sobre la estabilidad política y la legitimidad de los procesos democráticos en el contexto actual.