Intervención en la Penitenciaría de PJC no permitió recuperar armas robadas, pero dejó importantes incautaciones

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PEDRO JUAN CABALLERO. Una intervención conjunta del Ministerio Público y la Policía Nacional en la Penitenciaría Regional de Pedro Juan Caballero no logró recuperar las cinco armas de fuego denunciadas como desaparecidas del recinto, aunque sí derivó en la incautación de drogas, teléfonos celulares, armas blancas y equipos de sonido en poder de los internos.

El fiscal Andrés Cantaluppi confirmó que la investigación por la desaparición de las pistolas se encuentra caratulada provisoriamente como hurto especialmente grave, y que por el hecho ya fueron detenidos cuatro agentes penitenciarios, quienes serán convocados a prestar declaración indagatoria a primera hora de este martes.

Durante el procedimiento, las autoridades realizaron una requisa exhaustiva en todos los pabellones del penal, incluidos aquellos ocupados por integrantes de facciones criminales como el Primer Comando Capital (PCC) y el Clan Rotela. A pesar del amplio despliegue, no se logró localizar las armas sustraídas.

En cuanto a la investigación interna, Cantaluppi señaló que las imágenes del circuito cerrado de seguridad son monitoreadas desde la capital del país, lo que garantiza la preservación e integridad del material audiovisual. Dichos registros serán sometidos a peritajes técnicos con el fin de analizar el comportamiento de los funcionarios sospechados.

Por su parte, el comisario Sergio Sosa, jefe de Seguridad y Prevención Ciudadana del departamento de Amambay, manifestó su preocupación por la demora en la comunicación oficial del hecho. Indicó que ni el personal perimetral ni las unidades policiales especializadas fueron alertadas oportunamente, tomando conocimiento recién de manera extraoficial en la tarde del domingo, pese a que la desaparición de las armas habría ocurrido entre la noche del sábado y la madrugada del domingo.

Esta presunta omisión será analizada por la fiscalía para determinar si existió un incumplimiento de los protocolos obligatorios por parte de la dirección del establecimiento penitenciario.

A su vez, el comisario Abel Cantero, subjefe del Departamento de Investigaciones, afirmó que los cuatro guardiacárceles detenidos constituyen el principal eje de la investigación. No obstante, no se descarta que las armas aún permanezcan ocultas dentro del penal. El jefe policial advirtió sobre la gravedad del caso, atendiendo el alto riesgo que implica la circulación de armas de fuego tanto para la seguridad interna como para la ciudadanía en general.

Las unidades de Crimen Organizado, Antinarcóticos y Homicidios continúan desplegadas de manera permanente en el marco de la investigación.

Finalmente, el fiscal Cantaluppi adelantó que el hallazgo de estupefacientes durante la requisa dará origen a nuevas causas penales, las cuales serán derivadas a la Unidad Especializada en la Lucha contra el Narcotráfico. Las autoridades señalaron que la investigación se encuentra en una etapa inicial y no se descarta que las responsabilidades puedan alcanzar a rangos superiores si surgen elementos que comprometan a otras autoridades en la vulneración de la seguridad de la armería del penal.


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