Fiscalía amplía plazo para investigar la estafa familiar.
18 de enero de 2026 – 10:56
Un Tribunal de Apelación ha otorgado seis meses adicionales al Ministerio Público para que pueda reunir más evidencias y finalizar su investigación. Este proceso está relacionado con la operación “SIM Swapping”, que desmanteló un esquema de fraude que involucra a un padre y sus dos hijos.
Por lo tanto, la fiscala Benítez deberá presentar su requerimiento conclusivo el próximo 21 de agosto de 2026. Tras la aceptación de la imputación fiscal, el juez penal de garantías Mirko Valinotti había determinado como fecha inicial para el cierre de la investigación el 21 de febrero de 2026.
En este caso, están procesados Francisco Gabriel Rolón Lombardo (63), padre de Marcos Gabriel Rolón Riquelme (37) y Francisco Daniel Rolón Riquelme (27), quienes son acusados de cometer el delito de estafa a través de medios informáticos, entre otros ilícitos.
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Diligencias pendientes en caso de supuesta estafa
Según lo solicitado por la representante del Ministerio Público, y dada la complejidad de la causa, se solicitó una prórroga de otros seis meses, que es el plazo máximo extraordinario permitido en el proceso penal.
En este contexto, Benítez subrayó que todavía está pendiente la pericia informática de los dispositivos electrónicos. Esta diligencia fue autorizada por AI Nº 933 del 6 de noviembre de 2025, por parte del juez Mirko Valinotti, y consiste en la extracción de datos a cargo del perito informático del Laboratorio Forense del Ministerio Público.
Estructura fraudulenta de padre e hijos
Según información proporcionada por el Ministerio Público, tras los allanamientos, Marcos Gabriel fue registrado en todos los sistemas de validación de chips y cámaras de seguridad en los puntos de venta. Se sospecha que él era quien gestionaba la reactivación de los chips.
Francisco Daniel habría imitado las acciones de su hermano y fue empleado de una empresa telefónica, lo que le brindó conocimientos específicos de los protocolos internos de autenticación.
Así, utilizando documentos falsificados con los datos de la víctima, pero con la fotografía del suplantador, y con la tarjeta SIM reactivada en su poder, lograron acceder a mensajes, llamadas y códigos de verificación, lo que a su vez les permitía vulnerar cuentas bancarias, redes sociales y otros servicios digitales.