Europa queda fuera del juego con Venezuela a medida que crece la presión de Trump para tomar Groenlandia
La Unión Europea se ha quedado al margen en un momento decisivo de la política internacional, especialmente en relación al ataque de Estados Unidos a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro. La respuesta de la UE y sus 27 Estados miembros fue lenta y débil, tardando más de un día y medio en emitir una declaración conjunta que no criticó a Estados Unidos, limitándose a pedir respeto a la ley. Esta situación revela la división interna de la UE respecto a Venezuela y su renuencia a enfrentarse al presidente Donald Trump, lo que sugiere un ambiente de temor hacia su administración. Además, la incertidumbre generada por la actitud de Trump hacia Venezuela plantea inquietudes sobre Groenlandia, ya que el presidente ha insinuado su interés en la isla, que es parte de Dinamarca. La falta de una respuesta unificada y firme por parte de la UE pone en evidencia su incapacidad para influir en eventos que moldean el panorama internacional, mostrando su vulnerabilidad ante la política agresiva de Trump. Este episodio resalta no solo la fractura en la posición europea sobre Venezuela, sino también la creciente presión que Estados Unidos ejerce sobre sus aliados en la comunidad internacional.