España: tensión en las costuras
En diciembre de 2017, el concejal Javier Barbero Gutiérrez propuso regular el tráfico de peatones en las aceras de Madrid, una medida impensable hasta entonces. Los fines de semana, especialmente durante las festividades, el centro de Madrid enfrentaba una congestión severa, similar a la de un concierto, donde la multitud se desplazaba en múltiples direcciones, creando situaciones peligrosas en calles estrechas. Ante este escenario, Barbero, quien lidera el departamento de Seguridad y Salud, se reunió con contingentes de la policía para abordar el problema. Como resultado, se tomó la decisión de establecer un flujo controlado en las calles más concurridas durante los días pico de diciembre. Se designó la calle Preciados para la subida de peatones desde la Puerta del Sol y la calle Carmen para la bajada. Esta medida buscaba mitigar riesgos y mejorar la seguridad de los transeúntes, adaptándose así a la creciente afluencia de visitantes en esta época del año. La iniciativa respondía a la crítica necesidad de gestionar el movimiento peatonal en un entorno urbano cada vez más saturado.