El mandatario que transformó su fervor en un legado celeste y rojo – Cerro Porteño
“La pasión por Cerro es el principal motor. Solo esa pasión te anima cada día, especialmente en tiempos difíciles”, afirma el reconocido presidente azulgrana.
“Porque el hincha de Cerro se merece todo. Y siempre nos impulsaron a levantarnos”, añade.
Zapag expresa con convicción, después de noches en vigilia pensando en estrategias y mañanas en obras como la Nueva Olla y el Parque Azulgrana.
El éxito no es casualidad: hay un gran equipo detrás. Él repite sobre el valor del grupo que siempre lo ha respaldado.

“La Nueva Olla, el Parque Azulgrana y la gestión deportiva son parte de un camino hacia la excelencia, y estoy seguro que el tiempo nos dará la razón”, sostiene.
El arquitecto azulgrana
El título del Torneo Clausura llegó en un año difícil. “Aislamos a los jugadores del clima político del club”, comenta.

El presidente trabajó en crear un grupo humano sano y competitivo, respaldado por la maravillosa hinchada: cada detalle fue crucial.

Reconociendo sus logros, afirma: la Nueva Olla es el proyecto de mayor impacto.
“Hemos vivido jornadas históricas, tanto deportivas como espectáculos de nivel mundial”, recuerda.
Zapag reconoce la autocrítica: “Este es el proyecto de mayor trascendencia y proyección”, sostiene.
Un liderazgo que marcó época en barrio Obrero
La transformación institucional es otro legado de su mandato. “Encontramos un Cerro Porteño distinto y dejamos otro”, dice con certidumbre.
“Jamás minimizaré el aporte de quienes vinieron antes, pero puedo afirmar que dejamos un club poderoso y sólido”, subraya.
Durante este tiempo, gestionar significó filtrar ruidos y aprender a diferenciar críticas.

Zapag resume su filosofía con una frase de experiencia y cautela, al tiempo que reconoce que “la crítica constructiva es vital”.
Todo esto ayuda a sostener proyectos y resultados, manteniendo la calma administrativa.
La obra de una vida
Cuando habla del vínculo con la hinchada, afirma: “Cada título es el mejor abrazo que puedo dar como presidente.”
Al despedirse dice: “La pasión es responsabilidad”.

Este legado incluye una alerta para futuros presidentes: “cuida cada detalle”, indicando que se deja un club modelo proyectado a lo más alto.

“En formativas estamos en el puesto 28 a nivel mundial; es momento de dar el gran salto con nuestros canteranos”, expresa.
Así se resume su gestión: obras, orden institucional y compromiso con el hincha.
Al dejar la presidencia, promete volver a ser parte de la hinchada, con la misma pasión que tuvo desde el principio.

En conclusión, Cerro ganó más que títulos: ganó estructura y modernidad que continuará quien asuma la presidencia.
Finaliza con un mensaje: “La pasión es responsabilidad”, dejando un legado de estructura y emoción en el corazón de los aficionados.