A tan solo tres días de asumir la administración municipal tras su victoria en las elecciones del 4 de octubre, la intendenta de Asunción, Soledad Núñez, recibirá un informe sobre la intervención que se está llevando a cabo en la Dirección de Servicios Urbanos. Esta iniciativa tiene como objetivo evaluar la situación actual de dicha dependencia.
Para llevar a cabo esta labor, Soledad Núñez designó a Maximiliano Urbieta y Marcos Pérez Talia como interventores. Ambos funcionarios comenzaron sus tareas el pasado miércoles, tras una visita sorpresa de la intendenta a la dependencia, para recopilar información técnica y documental.
El diagnóstico inicial revela un escenario de «gran desorden», con la ausencia de protocolos claros y manuales de funciones actualizados, según lo indicado por Urbieta. A pesar de los desafíos, destacó que hay un equipo comprometido dispuesto a mejorar la situación.
En relación al estado del parque automotor destinado a la recolección de residuos, el informe señala que seiscamiones de la flota más antigua se encuentran inmovilizados en los talleres debido a problemas básicos, como la falta de aceite y el cambio de llantas. Urbieta indicó que estas fallas pueden solucionarse rápidamente.
Respecto a los contratos con empresas privadas, se ha notado una disminución temporal en la operatividad de los camiones. Sin embargo, el interventor aseguró que la cobertura de recolección en los barrios continúa activa, y que no hay áreas sin atender.
Se ha reconocido la existencia de deficiencias en la limpieza de vertederos clandestinos, aunque se espera que este servicio se normalice pronto. Actualmente, el retiro de desechos en estos puntos se está realizando manualmente debido a la descomposición de la retroexcavadora.
Un recorrido por las instalaciones de Servicios Urbanos indicó un estado crítico heredado de administraciones anteriores, con acumulación de desperdicios y varios vehículos en condiciones de abandono. La falta de mantenimiento ha dejado a camiones y equipos en un estado deplorable, comprometiendo su operatividad y aumentando el riesgo en el entorno laboral de los funcionarios.
Aproximadamente 1.300 funcionarios integran actualmente la dependencia, dedicada al aseo urbano y áreas verdes. Urbieta mencionó la necesidad de evaluar la eficiencia del personal y mejorar las condiciones de trabajo, que han sido descritas como indignas y perjudiciales para la moral del equipo.
Finalmente, el interventor subrayó la urgencia de proporcionar implementos de seguridad industrial a los trabajadores, quienes desempeñan tareas complejas y riesgosas. Con un fuerte compromiso hacia la optimización de los servicios municipales, Urbieta aseguró que la dirección continuará operando con normalidad, mientras se implementan mejoras graduales.
