El Banco Central del Paraguay (BCP) ha sido objeto de al menos diez notificaciones sobre Ueno Bank, lo que ha generado preocupación en el sector financiero. Estas advertencias, que comenzaron a registrarse desde 2025, fueron en gran medida ignoradas por la entidad reguladora, que solo tomó medidas tras un pedido de informes aprobado por el Senado el 9 de septiembre del presente año.
Desde la aprobación de un flujo constante de capital público el 21 de junio de 2024, se han documentado múltiples señales de alerta en relación con la situación financiera de Ueno Bank. A pesar del aumento de capital que capturó hasta agosto de este año un total de G. 4,8 billones (850 millones de dólares) del sector público y del fondo de jubilaciones, el BCP no actuó de inmediato ante las irregularidades que se presentaron.
Los documentos internos del BCP revelan que las notificaciones técnicas sobre el banco estaban relacionadas con excesos en operaciones crediticias, así como con préstamos otorgados en condiciones desfavorables. Además, se encontraron inconsistencias en la clasificación de la cartera morosa y la inclusión de gastos no autorizados en el fideicomiso del plan de fusión con Visión Banco.
A raíz de estas situaciones, se plantea la preocupación sobre la solvencia de Ueno Bank y su capacidad para manejar los recursos estatales y previsionales que actualmente custodia. Tras el escrutinio del Congreso, el BCP optó por abrir un sumario administrativo debido a la supuesta financiación indirecta a la entidad.
La situación ha dejado al descubierto la gestión del BCP, presidido por Carlos Carvallo, y ha suscitado un debate sobre la necesidad de mayor transparencia y control en las operaciones del sistema bancario del país. Las autoridades del BCP se han visto presionadas a justificar su accionar y a responder ante los cuestionamientos sobre cómo se manejaron las alertas sobre Ueno Bank.