Paraguay se enfrenta al reto de convertir su estabilidad macroeconómica y avances en calificación crediticia en un crecimiento más diversificado, inclusivo y sostenible. Según Alonso Chaverri-Suárez, representante del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) en Paraguay, es esencial superar limitaciones estructurales que afectan la competitividad del país y mejorar la inversión en infraestructura y la calidad de las instituciones.
Chaverri-Suárez hizo estas declaraciones durante el Foro CAVIALPA 2026, programado para el 20 de octubre en el Gran Teatro del Banco Central. En el evento, el BID participará en un panel que discutirá las perspectivas económicas y las oportunidades para movilizar inversiones en el país.
El representante del BID subrayó que la obtención del grado de inversión por parte de dos calificadoras internacionales no solo reconoce la estabilidad económica del país, sino que también abre puertas para atraer capital a largo plazo. Sin embargo, advirtió que los beneficios de este reconocimiento dependerán de la capacidad de Paraguay para fomentar nuevas inversiones productivas.
“Es fundamental convertir ese reconocimiento en beneficios concretos para las personas”, afirmó Chaverri-Suárez, quien también destacó que Paraguay enfrenta riesgos económicos, incluidos eventos climáticos y deficiencias en infraestructura y formación de capital humano. “El grado de inversión no es un punto de llegada, sino una plataforma para avanzar”, enfatizó.
Uno de los desafíos principales será mantener la inversión en infraestructura mientras se trabaja hacia el objetivo de un déficit fiscal del 1,5% del PIB para 2028. Chaverri-Suárez mencionó que una infraestructura adecuada es clave para mejorar la competitividad y reducir costos, pero la escasez de recursos públicos exige una selección más rigurosa de proyectos.
El BID también propone utilizar mecanismos como alianzas público-privadas (APP) y garantías para complementar el financiamiento estatal. Chaverri-Suárez explicó que las empresas privadas pueden asumir ciertos riesgos y aportar soluciones innovadoras, mientras que el Estado se encarga de regular y proteger el interés público.
Entre los proyectos destacados se encuentra el Corredor Bioceánico, para el cual el BID aprobó un financiamiento de US$ 200 millones, beneficiando a más de 7,000 productores primarios y mejorando el acceso a servicios para 28,700 personas. Este proyecto busca facilitar el comercio entre los mercados del Atlántico y del Pacífico, posicionando a Paraguay como un nodo de integración regional.
En el ámbito rural, el BID impulsa un programa de US$ 75 millones para mejorar caminos y reducir el aislamiento en comunidades. Asimismo, se han planificado inversiones en agua y saneamiento, incluyendo un programa para la cuenca del Lago Ypacaraí por US$ 154 millones.
El Foro CAVIALPA 2026 reunirá a autoridades y expertos para discutir cómo reducir la brecha de infraestructura del país, estimada en US$ 30,000 millones, y promover la inversión privada y el financiamiento de proyectos estratégicos.