Entre septiembre de 2025 y mayo de 2026, Ueno Bank, del Grupo Vázquez SAE, desembolsó aproximadamente US$ 146 millones a sus empresas vinculadas, superando significativamente el límite legal de préstamos a entidades relacionadas. Este monto, que representa el 35% del patrimonio efectivo del banco, se distribuyó entre Mowi SA, Grupo Hendy SA y Grupo M SA, utilizando sobregiros y préstamos en dólares y guaraníes.
Un informe de la Intendencia de Supervisión de Entidades Financieras Sistémicas del Banco Central del Paraguay (BCP), fechado el 8 de junio de 2026, reveló que solo entre septiembre y diciembre del año anterior se otorgaron créditos por US$ 69,7 millones. Las tres compañías recibieron préstamos el 26 de septiembre de 2025 por un total de US$ 39 millones, destinados a otras empresas del mismo grupo.
A pesar de que cerca de US$ 20 millones correspondían a créditos otorgados en abril de 2026, estos sirvieron para cancelar préstamos previos sin haber pagado la primera cuota. A finales de abril, Ueno Bank mantenía un exceso de préstamos a sus empresas vinculadas de aproximadamente US$ 41,5 millones, superando el límite legal del 20%.
El informe del BCP destaca que Ueno Bank solo podía prestar un máximo de G. 493.447 millones (US$ 82 millones) a las mencionadas entidades, sin embargo, el saldo adeudado alcanzaba G. 743.784 millones (US$ 123 millones) en abril de este año. El análisis de las operaciones encontró que los préstamos fueron otorgados sin garantías reales y bajo condiciones preferenciales.
Los movimientos de estas empresas comenzaron el 26 de septiembre de 2025, y aunque los préstamos fueron aprobados ese día, los fondos se movilizaron el 30 de septiembre. En esta fecha, Mowi SA y Grupo Hendy SA transfirieron los fondos a Itti y Redipro SA para cubrir sobregiros. Los nuevos propietarios de Mowi SA y Grupo Hendy SA eran empleados de Itti y del Grupo Vázquez, mientras que Grupo M SA también cambió de propietarios al mismo tiempo.
Un mes después, estas empresas obtuvieron más créditos por un total de US$ 14,8 millones, que fueron movilizados casi de inmediato. En diciembre, se otorgaron nuevos créditos por US$ 15,9 millones, con transferencias a Itti y otras entidades, lo que generó sobregiros adicionales.
El informe del BCP, que llegó a la atención pública antes del memorando del exgerente de Supervisión Fernando Rivarola, documentó que los préstamos se otorgaron sin el debido sustento documental y a sola firma. Rivarola, en su comunicado del 10 de julio de 2026, advirtió sobre las «paupérrimas condiciones» en que se estaban concediendo créditos a estas empresas vinculadas, generando un exceso en el límite regulatorio y sugiriendo que no se admitiera la operación de venta de deudas a otras empresas del grupo.
