El Instituto de Previsión Social (IPS) ha anunciado la llegada de 88 ítems de medicamentos e insumos, incluidos fármacos contra el cáncer, pero esta información no coincide con la situación crítica que enfrentan miles de asegurados. Liz Cáceres, presidenta de la Asociación de Pacientes Oncológicos del IPS, rechazó el optimismo oficial y denunció un grave desabastecimiento en el acceso a medicamentos y atención básica.
Cáceres destacó que los lotes de medicamentos anunciados son insignificantes en comparación con la demanda real. Explicó que, aunque se recibieron 2.300 comprimidos de abiraterona, un medicamento fundamental para el cáncer de próstata, la cantidad se traduce en solo 19 cajas disponibles para los pacientes, lo que provoca que muchos tengan que trasladarse al Hospital Central en busca de tratamiento.
La situación de precariedad no se limita a los tratamientos oncológicos; también afecta a insumos básicos para la atención diaria. Según Cáceres, en el interior del país, pacientes con patologías crónicas, como hipertensión y diabetes, también sufren la falta de medicamentos esenciales, como Losartán y Glibenclamida.
Los familiares de pacientes que requieren quimioterapia y atención de urgencias se ven obligados a comprar insumos médicos por su cuenta, debido a la escasez en los hospitales. La presidenta de la asociación detalló que faltan elementos críticos, desde ondansetrón hasta guantes quirúrgicos, y que el Hospital Central tiene solo 30 sillones para quimioterapia, lo que genera largas esperas.
La continuidad de los tratamientos se ve interrumpida por estas carencias. Cáceres relató el caso de una paciente que lleva 22 días esperando un medicamento, mientras que otros sufren en la burocracia del sistema de agendamiento, que puede programar citas para el año 2027.
Las irregularidades en la entrega de recetas también son motivo de preocupación. En el IPS Ingavi, se evidenció que a una paciente se le entregó un pedido de insumos en una hoja sin membrete, a pesar de que los materiales estaban disponibles en el sistema del hospital.
Cáceres criticó las campañas de marketing del IPS, afirmando que no sirven de nada si no hay un funcionamiento eficiente dentro del sistema. También cuestionó la integración de servicios entre el IPS y el Ministerio de Salud, señalando que los convenios no operan de manera efectiva.
A medida que se acercan las campañas de concienciación sobre el cáncer de mama, organizaciones de pacientes planean protestas, reclamando que la prevención no tiene sentido sin tratamientos efectivos. La solidaridad entre asegurados se ha vuelto esencial para enfrentar la falta de recursos, y Cáceres se comprometió a seguir luchando por quienes necesitan atención.
