En su última entrevista antes de asumir un nuevo cargo en Asunción, monseñor Gabriel Escobar reflexionó sobre los desafíos que enfrenta el Vicariato Apostólico del Chaco, tras 13 años de trabajo en la región. Escobar destacó la crítica situación de los pobladores, quienes sufren numerosas carencias sociales debido a la falta de atención estatal.
Uno de los problemas más urgentes es el aislamiento que padecen muchas comunidades, que se ven completamente desconectadas cuando llueve, lo que puede durar meses. El obispo enfatizó la necesidad de construir caminos de todo tiempo para permitir el desarrollo de la región.
Al ser consultado sobre las promesas de infraestructura del presidente Santiago Peña, Escobar criticó que el mandatario no ha cumplido con sus compromisos de asfaltar los caminos en el Alto Paraguay, lo que considera una falta de honestidad política que afecta a una población vulnerable.
El obispo también abordó la precaria situación sanitaria en el área, evidenciada por la falta de cirugías en el Hospital Regional de Fuerte Olimpo, que lleva dos años sin realizar operaciones por la ausencia de un anestesista. Escobar calificó al nuevo hospital en Fuerte Olimpo como un “elefante blanco”, pues a pesar de su construcción, permanece sin equipar y sin personal médico debido a la falta de incentivos económicos del gobierno.
A pesar de las dificultades, destacó que el Alto Paraguay alberga una gran riqueza, desde recursos naturales hasta una biodiversidad notable. Sin embargo, lamentó que tanto ciudadanos como autoridades no estén aprovechando adecuadamente estas oportunidades, mencionando la necesidad de estudios ambientales para proteger la región.
También expresó su preocupación por el futuro del distrito de Carmelo Peralta, beneficiado por la construcción de una ruta y un puente internacional. Aunque ve un potencial de crecimiento, advirtió sobre las desigualdades que podrían surgir, ya que personas con poder económico están comprando tierras fiscales a precios bajos, marginando a comunidades indígenas y campesinas.
Finalmente, Escobar subrayó que el nuevo obispo auxiliar de Asunción debe ser una persona que sintonice con la diversidad cultural de la región y trabaje de la mano con la comunidad, promoviendo el Evangelio y la doctrina social de la Iglesia, ante las injusticias existentes que requieren ser denunciadas.
