Ciudad del Este rechaza mensajes ofensivos y pide investigar hackeo publicitario
CIUDAD DEL ESTE. La reciente aparición de mensajes ofensivos hacia Paraguay en pantallas publicitarias del microcentro de Ciudad del Este ha desatado una ola de indignación, con diversas instituciones exigiendo una investigación sobre lo ocurrido. La Cámara de Publicidad de la ciudad plantea que un hackeo podría ser el responsable de estos mensajes.
La Cámara de Publicidad ha emitido un comunicado donde se asegura que responsables ajenos a las empresas operadoras, como Fast Print y Publimix, probablemente están detrás del incidente. Según su declaración, estas «personas inescrupulosas» comprometieron el sistema informático de las respectivas compañías.
En respuesta al escándalo, la Municipalidad de Ciudad del Este ha decidido solicitar informes a las mencionadas empresas. Estas estructuras publicitarias se encuentran ubicadas en terrenos pertenecientes al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC). Sin embargo, la municipalidad ha recordado que desde hace varios años no tiene facultades sobre los permisos y fiscalización de entidades en las rutas PY02 y PY07.
La situación ha generado una pronunciamiento de la Asociación Feminista Kuña Poty, que condena la difusión de mensajes cargados de violencia y xenofobia. La asociación subraya que la frontera debería ser un lugar de encuentro y respeto, y no un espacio para el odio.
Por otra parte, la Cámara de Comercio y Servicios de Ciudad del Este también ha expresado su rechazo rotundo al contenido de los mensajes ofensivos. En su declaración, han manifestado preocupación por cualquier intento de crear conflictos entre Paraguay y Brasil, resaltando la importancia de mantener relaciones positivas para el progreso de la región fronteriza.
Las autoridades locales han comenzado a trabajar en la identificación de los responsables de la ofensiva digital y colaboran con las empresas afectadas. Este evento se produce en un contexto de creciente atención sobre la convivencia y el respeto entre las comunidades que habitan en la zona fronteriza.
La indignación pública por estos hechos plantea la necesidad de una mayor regulación sobre la información que se divulga en espacios públicos. El incidente pone de manifiesto la vulnerabilidad de los sistemas de comunicación y seguridad en un entorno digital cada vez más complejo.