Reestructuración en IPS genera incertidumbre sobre futuras reformas en Paraguay
El IPS inicia reestructuración bajo la dirección de Isaías Fretes mientras enfrenta críticas por la continuidad de los gerentes existentes.
En un reciente cambio institucional, el Instituto de Previsión Social (IPS) anunció la reestructuración de su gerencia, que incluye la permanencia de varios líderes de la administración anterior. Este movimiento, sin embargo, ya ha suscitado cuestionamientos sobre la capacidad de renovación efectiva dentro de la institución.
Isaías Fretes asumió la presidencia del IPS el 22 de abril de 2026, en medio de una crisis de confianza por las deficiencias en la atención a asegurados y jubilados. A pesar de esto, decidió mantener a Derlis León como Gerente de Salud, Gladys Vera en la Gerencia Financiera y otros directores, lo que ha generado críticas por la falta de cambios en áreas clave.
El nuevo líder reconoció que la salud financiera y los insumos han sido temas recurrentes en el IPS y destacó la necesidad de una gestión más eficiente. La presencia de funcionarios cuestionados como León, quien ha enfrentado críticas por escasez de medicamentos y turnos prolongados, plantea interrogantes sobre el futuro de la institución.
Además, Fretes implementó ciertos cambios en el equipo medio, destacando la designación de Pablo Morínigo como Director Jurídico, quien llega en reemplazo de Enrique Galeano, investigado por el Ministerio Público. Este movimiento se enmarca dentro de una estrategia más amplia para modificar el equipo de asesores y dirección del IPS.
Los cambios en dirección médica incluyeron nuevos nombramientos en hospitales clave a nivel nacional, como el Hospital de Luque, además de nombrar nuevos coordinadores en distintas regiones, lo que se considera un intento por reanimar la gestión del IPS.
Por otro lado, Fretes enfrentó reacciones adversas por su estilo de liderazgo y comentarios públicos que han tensionado relaciones con gremios médicos. Recientemente, se generaron protestas por parte de especialistas que cuestionan la disminución de horarios de atención.
Aunque la estrategia de renovación incluye varias medidas para enfrentar la crisis, los analistas y el público se preguntan si estas acciones serán suficientes para cambiar una cultura institucional que ha sido criticada por su ineficiencia en la atención al cliente.
Con una sombra de cuestionamiento persiguiendo a varios de los funcionarios clave, el futuro del IPS y su capacidad para superar la crisis actual dependerá de su habilidad para demostrar efectivamente la implementación de cambios y mejoras en la atención a sus afiliados.