Avenida Fernando de la Mora en Asunción se hunde y afecta movilidad urbana
Crisis de infraestructura en Asunción: la avenida Fernando de la Mora sufre un colapso inminente
La avenida Fernando de la Mora, crucial para el tráfico metropolitano, enfrenta un estado de deterioro extremo que afecta a miles de ciudadanos y complica la actividad económica en la región.
La situación de la avenida Fernando de la Mora es alarmante. Los conductores experimentan una creciente dificultad para maniobrar entre los profundos baches que han emergido a raíz de las intensas lluvias recientes. Este escenario no solo pone en riesgo la integridad de los vehículos, sino que también representa un peligro para la seguridad de los usuarios.
Esta arteria es más que una simple vía de tránsito. Funciona como un nexo vital que conecta a Asunción con las localidades aledañas, como Lambaré, Villa Elisa, y Ñemby. Su importancia se evidencia en el flujo constante de vehículos que la usan para acceder al microcentro de la capital. Sin embargo, el mal estado de la vía afecta el dinamismo de la principal zona comercial del país.
La situación se ha vuelto insostenible. Los baches han transformado la avenida en un campo de cráteres, lo que se traduce en un ataque directo a la economía local. A pesar de que los tributos de los ciudadanos han aumentado, las inversiones en mantenimiento de infraestructuras parecen no reflejarse en mejoras tangibles.
Durante los últimos años, la administración del intendente Luis Bello y su predecesor, Óscar «Nenecho» Rodríguez, han dispuesto de cerca de US$ 18 millones para el bacheo de calles. Sin embargo, estos fondos han sido mal administrados y en muchos casos desviados, lo que ha disparado la indignación entre los contribuyentes, que reclaman acciones efectivas.
El interventor de la gestión de Rodríguez, Carlos Pereira, documentó irregularidades serias, como el uso de una “cuenta única” que permitió la mala utilización de recursos destinados a obras de infraestructura. De los ocho proyectos prometidos por el exintendente, solo se iniciaron cuatro, y ninguno fue completado.
El sufrimiento no se limita a las zonas periféricas. El caos se expande hacia el microcentro, donde calles como Jejuí y Iturbe presentan condiciones deplorables. El desagüe abierto en la esquina de Jejuí y 15 de Agosto, por ejemplo, expone varillas de hierro oxidadas, convirtiendo estas áreas en verdaderos peligros para los motociclistas y peatones.
La acumulación de agua en las calles ahonda los problemas, pues oculta la profundidad de los baches y crea situaciones de riesgo adicionales. El cráter en la calle Iturbe, que ha alcanzado magnitudes alarmantes, simboliza la crisis de infraestructura que vive Asunción.
Los ciudadanos claman por una respuesta efectiva de las autoridades y buscan ver mejoras reales en la calidad de las calles, ya que la actual situación no solo afecta la movilidad, sino que también impacta directamente en el comercio y la economía de la región.