Brutal homicidio en el barrio General Genes: hallan hombre asesinado de 18 puñaladas
PEDRO JUAN CABALLERO – Un violento episodio sacudió la tranquilidad de la fracción San Carlos durante la madrugada de este sábado. Alrededor de las 01:40 horas, transeúntes que circulaban por una calle sin nombre del barrio General Genes se toparon con una escena dantesca: el cuerpo sin vida de un hombre tendido en plena vía pública, cubierto de sangre.
La víctima fue identificada como Francisco Ramón González Otazu, de 40 años. Según el reporte oficial de la Comisaría Sexta, el hombre se encontraba en posición decúbito dorsal y ya no presentaba signos vitales al momento del arribo de las patrullas.
Un ensañamiento evidente
La inspección técnica realizada por el médico forense, el Dr. Lucas Riveros, reveló la ferocidad del ataque. El cuerpo de González Otazu presentaba un total de 18 heridas de arma blanca distribuidas en diversas partes del cuerpo.
Sin embargo, la herida letal se concentró en la zona del cráneo. El Dr. Riveros diagnosticó como causa probable de muerte un shock neurogénico, derivado de un traumatismo craneal grave provocado por el impacto del arma blanca.
Investigación en curso
El fiscal Santiago Martínez lideró los procedimientos en la escena del crimen, acompañado por peritos de los departamentos de Investigaciones y Criminalística. A pesar del rastrillaje minucioso en el perímetro, las autoridades confirmaron que no se hallaron evidencias (como el arma homicida o pertenencias clave) que permitan identificar de inmediato a los responsables.
«Estamos ante un presunto caso de homicidio ocurrido en circunstancias que aún no han sido esclarecidas. No tenemos testigos directos del ataque, solo el reporte de quienes hallaron el cuerpo», señaló el subcomisario Ángel Maldonado, subjefe de la dependencia jurisdiccional.
Entrega del cuerpo
Tras culminar las diligencias de rigor en el sitio del hallazgo, el Ministerio Público dispuso la entrega de los restos mortales a su pareja, Lorena Rivarola Britez (32).
Hasta el momento, el móvil del crimen permanece bajo una nebulosa. La Policía Nacional no descarta ninguna hipótesis, mientras los vecinos de la zona manifiestan su preocupación ante la inseguridad reinante y el silencio que rodea a este brutal asesinato. Los autores continúan prófugos.