Anne Hathaway aseguró que no había modelos “esqueléticas” en el set de ‘El diablo viste de Prada 2’
La secuela de El diablo viste de Prada, estrenada en 2006, llega en un periodo crítico para la industria de la moda, marcada por un retroceso en la diversidad de estándares de belleza. Aunque se han hecho esfuerzos para representar cuerpos más diversos que van más allá de la talla 34, actualmente, la moda parece estar regresando a exaltar figuras muy delgadas. Esta situación preocupa a Anne Hathaway, quien, en una reciente entrevista para Harper’s Bazaar, expresó su inquietud sobre esta tendencia.
La actriz, que repite su papel en la secuela programada para el 1 de mayo, habló sobre los desafíos y presiones que enfrenta el mundo de la moda, donde las expectativas sobre la apariencia son extremadamente exigentes. Meryl Streep, coprotagonista de la película, también comentó en la entrevista sobre cómo Hathaway defendió la inclusión de modelos más saludables durante la producción de la secuela.
Hathaway se enfrentó a los productores para evitar la participación de modelos esqueléticos en la cinta, destacando su compromiso con un cambio positivo en la representación de la belleza en la pantalla. La discusión sobre cómo la moda influye en la percepción de los cuerpos y la autoestima sigue siendo relevante, y la secuela podría ofrecer una reflexión crítica sobre estos temas dentro del contexto de la narrativa. En resumen, El diablo viste de Prada 2 no solo promete entretenimiento, sino también una conversación necesaria sobre estándares de belleza en evolución.