Más allá del acceso: de la inclusión a la salud financiera en América Latina y el Caribe
Hace cinco años, durante la pandemia, Eduardo Cortez, un artesano del Gran Buenos Aires que vendía vasijas de madera, se convirtió en un fenómeno viral. Bajo un puente de la Carretera Panamericana, este vendedor pintó a mano un cartel en cartón con el logo de Mercado Pago, anunciando que aceptaba pagos digitales. Su imagen se difundió rápidamente en las redes sociales, generando un gran interés entre más de un millón de personas que preguntaban por él. Este encuentro entre la tradición y la tecnología no solo destacó la creatividad de Eduardo, sino que también abrió un debate sobre la inclusión financiera en Argentina. La viralidad de su historia puso de manifiesto cómo el uso de herramientas digitales puede transformar la vida de pequeños comerciantes y artesanos, brindándoles nuevas oportunidades económicas. Además, el caso de Eduardo resonó con muchas personas que vieron en su iniciativa un ejemplo inspirador de adaptabilidad y resiliencia en tiempos difíciles. La interacción con la billetera virtual más grande de América Latina evidenció la importancia de la digitalización en el comercio y cómo puede conectar a los vendedores con un público más amplio. En resumen, la figura del «señor de la marihuana» no solo representa a un vendedor local, sino que simboliza la unión entre la tradición artesanal y la modernidad digital, subrayando el impacto positivo que puede generar la inclusión financiera en la economía informal.