El chavismo envía señal de que tiene la llave de la represión en Venezuela con la detención del opositor Juan Pablo Guanipa
En Venezuela, la aparente apertura política impulsada por la presidenta interina Delcy Rodríguez, desde el 3 de enero, se ve empañada por el reciente arresto del líder opositor Juan Pablo Guanipa, apenas horas después de su liberación. Este suceso, llevado a cabo por hombres armados de civil, envía un claro mensaje sobre el control que aún ejerce el gobierno sobre la situación política del país. La detención de Guanipa no solo contradice el clima de esperanza generado por las promesas de cambio, sino que también subraya la fragilidad de la apertura política en un contexto donde el poder sigue siendo centralizado y represivo. La situación en Venezuela continúa siendo tensa, evidenciando que, a pesar de los esfuerzos por dialogar y avanzar, la brecha entre el gobierno y la oposición persiste, manteniendo un ambiente de incertidumbre y desconfianza. Esta realidad plantea interrogantes sobre la genuinidad de la voluntad del régimen para facilitar un verdadero proceso de democratización.