Policía desata una campaña de acoso contra activistas que protegen a migrantes en Estados Unidos
El 7 de enero, Renee Good, una poeta de 37 años y madre de tres hijos, fue fatalmente disparada por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) durante una protesta en Minneapolis contra redadas migratorias. Mientras estaba al volante de su coche, el oficial disparó a través del parabrisas y luego de cerca por la ventanilla, resultando en su muerte. Su trágico fallecimiento ha resonado en las redes sociales, donde activistas de todo el país se han movilizado para monitorear y documentar las actividades de ICE. Esta situación ha generado indignación y ha impulsado un llamado a la acción por parte de diversos grupos que exigen justicia y un cambio en las políticas migratorias. La comunidad sigue recordando a Good y su legado, convirtiéndose en un símbolo de la resistencia contra la brutalidad policial y la injusticia social relacionada con la inmigración. La respuesta a su muerte continúa alimentando un intenso debate sobre el trato a los inmigrantes y el papel de las fuerzas del orden en Estados Unidos. La muerte de Renee Good no solo ha dejado un vacío personal en su familia, sino que también ha encendido una llama de lucha entre quienes abogan por los derechos humanos y el fin de las redadas de ICE.