Detrás de las denuncias de abusos en la sede diplomática de México: “El mensaje de Cancillería es aguantar”
Lidia presentó una denuncia por violencia laboral contra un cónsul en EE. UU., pero continuó trabajando para él durante dos años. Raúl, por su parte, solo recibió una advertencia sobre la toxicidad de su nuevo entorno laboral. Tres mujeres que denunciaron al cónsul Jorge Islas en Nueva York señalaron una “violencia generalizada” durante su gestión, sin embargo, Claudia Sheinbaum lo promovió como Coordinador General de los Consulados en México.
El diario EL PAÍS ha recopilado nueve testimonios de empleados en representaciones mexicanas en el extranjero que han denunciado abusos, pero la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) no ha tomado medidas efectivas. En lugar de respuestas, se les ha recomendado tomar cursos, tanto a los denunciantes como a los denunciados. El reciente caso de Josefa González-Blanco, embajadora en el Reino Unido con 16 denuncias por acoso laboral, ha intensificado la preocupación sobre el asunto.
“Las denuncias son un secreto a voces en el Ministerio de Exteriores”, comentan los informantes. Un exdirector de la SRE menciona que hay un patrón de impunidad y que los titulares a menudo se convierten en “intocables”. La SRE, consultada por el periódico, emitió un comunicado diciendo que “se están atendiendo todas las denuncias presentadas”, pero sin brindar más detalles sobre acciones concretas. Esto sugiere una falta de atención real a los informes de abuso y un sistema que perpetúa el silencio y la impunidad en el ámbito laboral del servicio exterior.