Trump, 2026: ¿quién podrá plantarle cara al presidente de Estados Unidos?
Hace un año, en los días previos a la segunda toma de posesión de Donald Trump, Washington experimentó un ambiente sombrío, exacerbado por un frente frío que obligó a realizar la ceremonia en el interior. En una ciudad predominantemente demócrata, la llegada de simpatizantes del movimiento MAGA y nuevos funcionarios creó un contraste notable. Este cambio de Administración suscitó inquietudes sobre la visibilidad y la organización de la resistencia contra el presidente. Mientras multimillonarios se alineaban para aprovechar las oportunidades de negocio que ofrecía el nuevo Gobierno, la pregunta prevalecía: ¿dónde se encontraría la oposición al trumpismo? Los grupos que tradicionalmente se habían manifestado en contra de Trump parecían menos visibles en comparación con el entusiasmo de sus seguidores. Esta situación reflejaba un desafío para aquellos que se oponían a las políticas del presidente, quienes debían encontrar nuevas formas de organizarse y articular su resistencia ante un escenario en el que la administración trumpista parecía consolidar su poder a través de una administración activa y utilitarista. A medida que el país se encaminaba hacia un nuevo ciclo político, las tensiones entre diferentes visiones de América continuaban en aumento, planteando interrogantes sobre cómo se manifestaría la oposición en un contexto de cambio y polarización. La situación de la resistencia se volvía crucial en un momento en que las divisiones políticas amenazaban con profundizarse aún más en el panorama nacional.