Se espera bajo dinamismo en comercio de carnes 2026.
15 de enero de 2026 – 01:00
Según las proyecciones del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), el comercio mundial de carnes enfrentará un entorno de menor dinamismo en 2026. Tras la recuperación observada en 2024 y 2025, se anticipa que los envíos internacionales de carne bovina y porcina experimenten una contracción, mientras que la carne aviar seguirá en una trayectoria expansiva, alcanzando niveles récord.
En el caso de la carne bovina, la producción global se espera que disminuya un 1%, alcanzando los 61,0 millones de toneladas. A pesar de esta caída, Estados Unidos, Brasil y China continuarán siendo los principales productores a nivel internacional. Según el USDA, en Brasil, la menor faena de hembras refleja una fase de recomposición de los rodeos, lo que restringe la oferta exportable tras los récords alcanzados en 2025.
La carne porcina seguirá una tendencia similar. La producción global se mantendría prácticamente estable en 117,2 millones de toneladas, ya que los incrementos previstos en Vietnam, Brasil y México no lograrán compensar la caída proyectada en la Unión Europea.
El informe señala que, en este bloque, el elevado peso de los costos regulatorios y los efectos persistentes de la peste porcina africana seguirán limitando la producción y la capacidad exportadora. Como resultado, el comercio mundial de carne porcina se reduciría un 1%, alcanzando 10,3 millones de toneladas en 2026.
El organismo sostiene que Brasil se afirmaría como uno de los pocos países con un crecimiento en las exportaciones de carne porcina, con un aumento estimado del 4%, gracias a una mayor disponibilidad del producto y a mejoras en el acceso a mercados. En contraste, la Unión Europea vería una reducción del 7% en sus envíos, afectada por menores excedentes exportables y por restricciones sanitarias vigentes en destinos clave.
La carne aviar es la principal excepción dentro del sector cárnico. El USDA proyecta que la producción mundial aumentará un 2% en 2026, alcanzando un récord de 109,6 millones de toneladas, impulsada por China, Brasil, Estados Unidos y la Unión Europea. El informe indica que la demanda por proteínas de menor costo y mayor versatilidad sigue sosteniendo esta expansión, junto con una leve reducción en los costos de alimentación.

Argentina se posiciona como el segundo exportador del Mercosur y presenta una dinámica diferente al resto de la región. Sus exportaciones crecerían un 6,6% en comparación interanual, aunque la producción mostraría una ligera disminución del 0,3% y el consumo interno bajaría un 2,3%. Este comportamiento indica una mayor orientación de la oferta hacia el mercado externo.
Uruguay, por su parte, muestra un perfil más equilibrado. Para 2026, el USDA proyecta exportaciones de 0,52 millones de toneladas, con un crecimiento interanual del 2,0%. Además, la producción aumentaría un 2,4% y el consumo interno subiría un 4,6%, lo que sitúa al país como la excepción dentro del bloque, con un avance simultáneo en oferta y demanda.
En contraste, Paraguay enfrentará un ajuste más severo. Las proyecciones indican una caída interanual del 7,8% en la producción, una reducción del 3,0% en las exportaciones y un descenso del 15,2% en el consumo interno. Este panorama refleja una contracción significativa tanto en la oferta como en la absorción doméstica.