Marjorie Taylor Greene: la líder de Trump que resultó ser rebelde
Marjorie Taylor Greene, de 51 años, asumió su cargo como representante en el Congreso de EE.UU. el 5 de enero de 2021. Solo un día después, se produjo el violento asalto al Capitolio, donde seguidores de Donald Trump trataron de interrumpir la confirmación de la victoria de Joe Biden en las elecciones de 2020. Greene nunca aceptó el resultado electoral ni condenó las acciones de los asaltantes. En un contexto marcado por la conmoción nacional, su primer discurso como representante incluyó una provocativa mascarilla que decía «Trump ganó», subrayando su lealtad al expresidente y su rechazo a la legitimidad de las elecciones. Este comportamiento ha sido emblemático de su controvertido estilo político, que a menudo desafía las normas convencionales y se alinea con posturas extremas. Greene se ha convertido en una figura polarizadora, abanderando teorías de conspiración y defendiendo acciones radicales que resuenan con una parte importante de la base del Partido Republicano. A lo largo de su tiempo en el cargo, ha mantenido un enfoque en retar a sus oponentes y ha estado en el centro del debate político en EE.UU., reafirmando su popularidad entre algunos electores, pero provocando también críticas fuertes a nivel nacional. Su ascenso en la política refleja una transformación en el discurso y las prioridades dentro de algunos sectores del conservadurismo estadounidense.