El 12% de los jóvenes está fuera del trabajo.
15 de diciembre de 2025 – 01:00
A pesar de los progresos macroeconómicos observados en varios países de América Latina y el Caribe (ALC), el mercado laboral juvenil sigue mostrando signos de debilidad. El Informe Panorama Laboral 2025 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señala que la desocupación entre jóvenes de 15 a 24 años continúa siendo un desafío estructural en la región, con notables diferencias entre países y desempeños diversos incluso dentro del Mercosur.
Sin embargo, el desempeño de Paraguay no debe considerarse como una señal de solidez estructural. Países como Bolivia (5,1%), México (5,5%), Ecuador (8,0%) y Trinidad y Tobago (9,4%) presentan tasas significativamente más bajas, lo que sugiere que todavía hay un amplio margen de mejora. En este contexto, la situación de Paraguay refleja más bien un caso de menor deterioro relativo, en vez de un mercado laboral juvenil completamente integrado y dinámico.
Entre este grupo, 977.232 jóvenes formaban parte de la fuerza laboral, lo que indica que cerca de dos tercios de la población juvenil estaba activa en el mercado laboral. En contraposición, 527.025 jóvenes permanecían fuera de la fuerza de trabajo, una cifra que subraya la persistencia de barreras de acceso al empleo, ya sea por motivos educativos, de cuidado no remunerado o por desincentivos derivados de la baja calidad de las oportunidades laborales disponibles.
De los jóvenes que participan activamente en el mercado laboral, 870.542 estaban ocupados, mientras que 106.691 estaban desocupados. El nivel de desempleo juvenil refleja una inserción laboral todavía frágil, caracterizada por dificultades para acceder a un primer empleo y una alta rotación. A esto se añade un dato relevante: 32.947 jóvenes ocupados estaban subocupados por insuficiencia de tiempo de trabajo, lo que pone de manifiesto problemas de subempleo y de uso incompleto de la fuerza laboral juvenil.
Desde el punto de vista económico, este panorama tiene implicaciones directas sobre la productividad, los ingresos de los hogares y la sostenibilidad del crecimiento a mediano plazo. Una juventud que accede mayoritariamente a empleos precarios o de baja carga horaria enfrenta mayores riesgos de informalidad y limitadas trayectorias de acumulación de capital humano.
* Este material fue elaborado por MF Economía e Inversiones.