Más de 100 servicentros cerraron por precios de Petropar.
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05 de diciembre de 2025 – 04:00
A medida que Argentina y Brasil aumentan los precios de los combustibles, Petropar ha vuelto a reducir sus tarifas, lo que ha forzado a las estaciones privadas a disminuir G. 300 por litro en todas las variedades de diésel y nafta. Desde la Asociación Paraguaya de Estaciones de Servicios (Apesa) advierten que los “precios políticos” de la empresa estatal están “hundiendo” a las estaciones de servicio, provocando ya el cierre de más de 100 locales en los recientes dos años.
El contexto regional, no obstante, va en dirección opuesta. En Argentina y Brasil, los combustibles han incrementado su precio en los últimos días, según la Asociación Paraguaya de Estaciones de Servicios (Apesa), mientras que en Paraguay se evidenció una “baja política” promovida por la petrolera estatal, otra más desde que asumió el Gobierno de Santiago Peña.
Más de 100 estaciones han cerrado por precios políticos de Petropar
Víctor Yambay, presidente de Apesa, declaró en una entrevista con ABC que la estrategia de la estatal está minando la rentabilidad del sector privado. Afirmó que, solo en los últimos dos años (durante la gestión de Peña), más de cien servicentros han cerrado definitivamente por la imposibilidad de mantener el negocio.
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Petropar, “en terapia intensiva”
Yambay también destacó que la situación no solo impacta a los privados, sino también a la propia Petropar, cuya sostenibilidad financiera podría estar en riesgo.

Impacto en empleo y economía
El cierre masivo de estaciones ha generado inquietud en toda la cadena. Según Apesa, cada servicentro emplea en promedio entre 8 y 10 personas de manera directa, sin contar guardias, proveedores y servicios tercerizados.
“Hablamos de casi 3.000 surtidores en el país. La cantidad de trabajadores que dependen de esta actividad es considerable. Una estación de servicio mueve mucha economía,” subrayó.
En este sentido, Yambay expresó su pesar porque el sector se ha vuelto incierto para quienes invierten en el negocio. Indicó que “cuando inicias una actividad, lo haces con la idea de que tendrás éxito, en que es un sector estable”, y que la realidad actual es completamente diferente.
“No puedes vivir con la preocupación de que cada cambio de circunstancias te tenga en vilo”, criticó, al referirse a las constantes oscilaciones de precios de Petropar que afectan la viabilidad del sector.
Contradicción del gobierno que “quiere atraer inversiones”
El líder de Apesa también cuestionó la incoherencia entre el discurso oficial y la realidad. “Se menciona la intención de atraer inversiones extranjeras y de que Paraguay es la panacea, pero debemos cuidar más a quienes están aquí, invirtiendo y viviendo en Paraguay,” declaró.
Recordó que “no sirve de nada mostrarnos al mundo como muy serios si por dentro hacemos barbaridades”, en referencia a las políticas de la estatal que —según afirmó— perjudican el mercado local.
El presidente de Apesa observó que el país podría enfrentar en los próximos meses un período de baja navegabilidad en los ríos, lo que podría encarecer los fletes y elevar los precios del combustible.
“Si el precio sube afuera y además el río se complica, podríamos finalizar con subidas violentas, de hasta G. 1.000 de golpe, que desestabilizan todo el mercado,” advirtió.
Para el gremio, el principal problema es la falta de diálogo: “No buscamos confrontaciones con las estaciones de Petropar ni con nadie. Solo pedimos que la estatal actúe como parte del mercado y respete las reglas. Las decisiones deben tomarse en consenso para que el sector funcione en su conjunto,” concluyó.